El martes por la noche, un grupo de caceroleros salió a la calle a protestar contra el Gobierno de Cristina de Kirchner, quien unas horas antes, había dado un discurso que alteró más las aguas, denominando al paro del campo "Piquete de la abundancia". Como respuesta, obtuvo cientos de manifestantes pacíficos, que se movilizaron hasta las puertas de la Quinta de Olivos, Plaza de Mayo y el Obelisco. Además, tuvieron fuerte adhesiones en otros puntos del país, como fueron las provincias de Tucumán, Santiago del Estero, Chaco y Córdoba.
Pero la Presidenta no pudo soportar tanta movilización en su contra, en contra de su gobierno, de su imagen, de su presidencia; por lo que envió (con la ayuda de sus mano de derecha: Néstor Kirchner y de sus intendentes de la provincia), una patota piquetera para desalojar Plaza de Mayo.
El encargado de dicho movimiento no fue otro que Luis D´elia, quien durante del gobierno de Néstor Kirchner, tomó una comisaría y ni siquiera se presentó a declarar, es más: fue nombrado Subsecretario de Tierras para el hábitat social.
D´elia se movilizó hasta la zona de la protesta en su 4x4, la que dejó a varias cuadras del lugar de los hechos, ya que el mayor crítico de la oligarquía y de las familias ricas no podía ser visto en su automóvil de lujo, sino, la historia no cerraría.
La patota oficialista irrumpió en la plaza e hizo desmanes: golpeó a manifestantes pacíficos y sembró el caos y el miedo, ante la mirada de la policía que no tenía órdenes de actuar ¿Quién habrá liberado la zona para que D´elia se movilizara a su antojo? Tengo alguna idea...
Luego de haber echado a "la puta oligarquía argentina", como los llama el piquetero preferido del gobierno, los piqueteros se quedaron un rato más en la plaza, convocando a gritos a un acto en Parque Norte, para los días siguientes.
En dicho acto, la Presidenta habló alrededor de 50 minutos, para finalizar con las palabras más importantes: "Dejen el paro y dialogamos"
El campo abandonó provisoriamente el paro, negoció con el Gobierno Nacional, pero no se fue convencido, así que volvió a la medida de fuerza.
Las rutas están cortadas desde hace 18 días, los almacenes y supermercados están vacíos, y, aunque se esté dejando pasar a los camiones de leche, el desabastecimiento se deja ver.
Mañana los dirigentes rurales se volverán a reunir con el Gobierno, en caso de no obtener medidas satisfactorias, seguirán con la medida.
¿Qué va a pasar?